Albacete ha celebrado este 10 de noviembre el acto institucional con motivo de la celebración del 650 aniversario de la concesión del Privilegio de Villazgo por parte del Marqués de Villena.

En el Acto presidido por el Alcalde Manuel Serrano, se reconoció con la Medalla de Oro de la Ciudad a la Confederación de Empresarios de Albacete (FEDA), gran protagonista del desarrollo económico y social de Albacete, a todos los alcaldes y alcaldesas de la democracia. Y las Medallas al Mérito Social a tres instituciones que han contribuido de manera destacada al progreso de la ciudad, como son la Universidad de Castilla-La Mancha, el Ejército del Aire, y el Colegio de Médicos.

Manuel Serrano, destacó que desde que en un lejano día de 1375, el Marqués de Villena otorgó la consideración de Villa a una pequeña aldea manchega, los albaceteños hemos asumido el papel protagonista de nuestra propia historia, que merece ser recordada con orgullo y con respeto, porque es la nuestra y porque es importante. Hagamos de esa historia la base y fundamento de un proyecto común donde la libertad, la dignidad de todas las personas y la búsqueda de mejores oportunidades para nosotros y nuestros hijos siga siendo la guía que nos ilumine.

Los ingenieros agrónomos, representados por su decano Mariano Suárez de Cepeda Martínez, estuvieron presentes en el acto, recordando la aportación esencial de la profesión al progreso agrario, agroindustrial y territorial de Albacete, y su compromiso activo en los distintos foros de decisión.

Albacete tiene una gran tradición de historiadores. Gracias al trabajo de todos ellos y a las fuentes históricas sabemos que en el siglo XIII empezó a repoblarse la llanura manchega, aunque conocemos poco de ese Albacete primigenio, acaso un castillo cerca del cerro de San Juan, cuya importancia fue creciendo por ser un lugar de paso y por las primeras ferias desde 1325. En el año 1375 el Marqués de Villena dio carta de naturaleza a la pujante villa de Albacete, efeméride que hoy celebramos.

Ya en el siglo XV, un labrador encontró una imagen de la Virgen mientras trabajaba los campos, y comenzó una historia de devoción y cariño hacia nuestra Patrona, la Virgen de Los Llanos, que nos acompaña desde entonces.

Albacete fue una aldea acogedora desde sus inicios, y ya en el siglo XVI venía gente a trabajar a nuestros campos y a los talleres artesanos. Por aquel entonces, la esposa de Carlos V recibió como regalo de dote el título de Señora de Albacete, y ahí tenemos para recordarlo la efigie de Doña Isabel de Portugal en pleno centro de la ciudad.

La evolución de aquella aldea (ya villa) fue imparable, aunque no de manera lineal. En el siglo XVII los franciscanos se instalan en los Llanos y hacen una feria, el azafrán y la cuchillería la hacen prosperar, y ya en el siglo XVIII llega el privilegio de Feria y la construcción de nuestro Recinto, único en el mundo.

El siglo XIX fue sin duda definitivo para nuestra entrada en la modernidad, con el canal de María Cristina y el ferrocarril como detonantes de progreso. La Feria siguió creciendo en honor a la Patrona, y fuimos una de las primeras ciudades de España en tener alumbrado eléctrico.

Ya en el siglo XX contamos con acontecimientos de enorme relevancia para Albacete como la implantación aeronáutica desde aquellos primeros aeródromos hasta la llegada del Ala-14, Maestranza o TLP; la creación del Polígono Campollano, la nueva Puerta de Hierros de nuestro Recinto Ferial, o la puesta en marcha de la Universidad de Castilla-La Mancha que permitió a miles de jóvenes de nuestra ciudad no tener que emigrar a otros lugares para labrarse un futuro.

Desde estas líneas, te invitamos a visitar la exposición ubicada en la Plaza de la Constitución, sobre la historia de la ciudad.