El Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Albacete felicita a quienes abrieron camino a la profesión en nuestra provincia y reconoce su contribución al sector agroalimentario regional

La primera promoción de Ingeniería Agronómica de la entonces Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Albacete, hoy Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes y Biotecnología —ETSIAMB—, se ha reencontrado para celebrar el 30º aniversario de una etapa decisiva para la formación agronómica en nuestra provincia.

El acto conmemorativo, celebrado en el salón de actos del edificio Polivalente del Campus de Albacete, reunió a una buena parte de aquellos primeros egresados y egresadas, junto a representantes académicos, profesorado y miembros de la comunidad universitaria. La celebración estuvo presidida por el rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, Julián Garde, y contó con la participación de la directora de la ETSIAMB, Ana Josefa Soler, así como de Francisco Martín de Santa Olalla, director durante aquella primera promoción y figura clave en los orígenes y consolidación de la Escuela.

Aquellos primeros ingenieros agrónomos formaron parte de una generación pionera, vinculada al nacimiento de unos estudios que supusieron un impulso decisivo para Albacete y para Castilla-La Mancha. Su trayectoria representa hoy no solo una historia académica, sino también profesional y humana: la de quienes abrieron camino en un tiempo de profundas transformaciones para la agricultura, la ingeniería, la investigación y el sector agroalimentario.

Desde el Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Albacete queremos sumarnos a este reconocimiento con especial afecto hacia todos los colegiados y colegiadas pertenecientes a esta primera promoción. Vuestra labor durante estas tres décadas ha contribuido a dignificar la profesión, a fortalecer su presencia en la sociedad y a demostrar la capacidad de la ingeniería agronómica para aportar soluciones rigurosas, útiles y comprometidas con el territorio.

El Colegio desea hacer también una mención especial a nuestro querido compañero Pedro Gutiérrez Pulido, profesor de aquella primera Escuela y gran impulsor de los lazos creados entre la institución académica y el Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Albacete. Su cercanía, compromiso y visión ayudaron a tender puentes que siguen siendo esenciales para acercar la universidad, la profesión y el servicio a la sociedad.

El decano del Colegio, Mariano Suárez de Cepeda Martínez, en nombre de la Junta de Gobierno y de todos los colegiados, que acompañó a los homejaeados en este emotivo acto, felicita a esta primera promoción y les traslada el orgullo de contar con ellos como compañeros de profesión y como parte viva de la historia de la ingeniería agronómica en Albacete.

“Gracias por el camino abierto, por la excelente representación de la ingeniería agronómica en vuestro desarrollo profesional y personal, y por haber sabido ejercer la profesión con responsabilidad en unos años especialmente cambiantes para el sector”, destaca el decano.

Treinta años después, aquel primer paso continúa dando fruto. Como una raíz bien asentada en la tierra, la primera promoción de ingenieros agrónomos de Albacete permanece unida a la historia de la Escuela, al crecimiento de la profesión y al futuro de un sector estratégico para nuestra región.